Nanoproductividad #9: exponer en voz alta

Exponer en voz alta.

Vamos con la propuesta de nanoproductividad en 5 ideas:

1 > Contarle el tema a un compañero. La tarea del estudio tiene un porcentaje muy elevado de trabajo individual. Este es un trabajo reflexivo que es difícilmente sustituible y que admite pocas variaciones. Pero esto podemos verlo como una primera fase. Cuando hayamos alcanzado los niveles de conocimientos planificados, viene muy bien realizar un repaso de los mismos y hacerlo con la ayuda de alguien.

2 > Es una manera de poner sobre la mesa nuestros avances y someterlos a la evaluación de otra persona. Es una técnica que beneficia recíprocamente a las dos personas que la practican ya que sirve de repaso sobre lo propio aprendido y sobre lo que corrige quien nos está ayudando.

3 > Una variación de esta técnica es exponer en voz alta un tema a un grupo de compañeros: al igual que recomendaba contar un tema a un compañero, ahora la técnica es más compleja. Debes someterte al examen de varias personas con varios puntos de vista. Podéis organizar distintas rondas de conocimientos, una especie de concurso en el que se le hagan preguntas a la persona que se preste al reto.

4 > Esta técnica tiene una doble aplicación. En primer lugar debéis preparar lo que vais a exponer y, en segundo lugar, al oír a otra persona también estáis trabajando el repaso sobre lo estudiado. Una variante puede ser también que cada uno prepare un tema concreto y se lo cuenta a los demás. El jurado puede añadir preguntas o dudas sobre lo que se expone, de manera que nos obliguemos a trabajar ampliamente los temas.

5 > En cualquiera de los casos, verbalizar el tema ayuda a su asimilación. Esta técnica también trabaja el tema de hablar en público.

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