Nanoproductividad #7: vaciar la mochila

Vaciar la mochila.

Vamos con la propuesta de nanoproductividad en 5 ideas:

1 > Es imprescindible vaciar toda la mochila una vez a la semana: en muchas ocasiones llevamos un almacén sin sentido a nuestra espalda.

2 > El desorden se transforma con frecuencia en caos y por eso hay que procurar que todo lo que nos acompañe sea lo realmente necesario ¿cuadernos que ya no sirven? ¿fotocopias ya utilizadas? ¿libros que hemos terminado de leer? Una vez a la semana limpiamos y organizamos.

3 > Es el momento de realizar la revisión de los apuntes y notas, actualizar la agenda y, fundamental, deshacernos de todo lo que no sirva.

4 > Este pequeño gesto incide directamente en la gestión del tiempo. El tiempo es el material del que están construidas todas las actividades. Es ingrediente imprescindible que nos permite avanzar. Edificamos en base al tiempo. Organizamos en base al tiempo. Disfrutamos de ciertas actividades en función del tiempo disponible. ¿Para qué perderlo en una mochila sin organizar?

5 > Esta técnica podemos ampliarla a otros ámbitos: dedicar cinco minutos de nuestro tiempo a organizar físicamente nuestro espacio (y podrá ser una estantería, un armario, una mochila, un bolso, una mesa, una maleta, un archivador, una agenda o un ordenador) conlleva una gestión del tiempo más productiva de lo que pensamos.

Imagen © Pexels